Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Gran Tíbet / 17 días

 

  •     Duración 17 días (13 días en Tibet)
  •     Recomendable de marzo a noviembre, en invierno las temperaturas son gélidas
  •     Alojamientos en hoteles y guest-houses
  •     Noche a altitud máxima: 4980m
  •     Largos recorridos por carretera en relativamente buen estado
  •     Puede extenderse tanto en Tíbet como en Nepal
  •     La mítica ciudad de Lhasa dominada por el Palacio de Potala
  •     Unos paisajes inmensos, de horizontes amplios y sobrecogedores
  •     Un budismo místico que ha traspasado fronteras
  •     Una población sencilla muy arraigada a su cultura y sus costumbres
  •     Un territorio donde la vida debe luchar para seguir adelante

El Tíbet siempre ha llenado nuestra mente con imágenes de monjes budistas recitando mantras, caravanas de yaks por tierras heladas, banderolas de oración cimbreando al viento, amplios horizontes barridos por el viento y las altas cumbres del Himalaya de fondo. El Tíbet es un inmenso territorio situado en uno de los lugares más duros para vivir de la tierra. Sin embargo, o quizás gracias a esto, ha generado -y también expandido- una cultura milenaria muy particular, y en el fondo, una manera de ver y comprender el mundo. Es en el Tíbet donde el budismo alcanza un grado de integración en la sociedad, un misticismo y un modo de expresión que no se encuentra en otros países.

Lhasa, la capital del Tíbet no sólo administrativamente sino también religiosa, vale por si misma un viaje. Con el templo de Potala dominándola sobre sus calles, edificios y templos, donde uno se siente absorbido por su poder espiritual. Es también aquí donde más se vive el conflicto y el choque de la personalidad tibetana con las autoridades chinas, presentes en el Tíbet desde su invasión en el año 1950. Una integración del Tíbet en China que ha traído ventajas económicas, tecnológicas, de modernidad y de infraestructuras, pero que no ha sabido -ni querido- ser respetuosa con su cultura y modos de vida.

El territorio del Tíbet es inmenso e inabarcable y viajar por Tíbet representa recorrer muchos kilómetros. Sin embargo hemos diseñado nuestros itinerarios para que las distancias por carretera sean razonables y podamos disponer de tiempo suficiente para visitar nuestros destinos con cierta calma y poder dedicar tiempo a perdernos un poco más allá del entorno meramente turístico y no pasarnos toda la jornada encerrados en nuestro vehículo. Nos movemos siempre por encima de los 3500m de altitud, por lo que la temperatura siempre será acorde a esta elevación.

Este itinerario que tenéis en vuestras manos forma un amplio círculo para llegar al inicio hasta el inmenso lago Nam-Tso al norte de Lhasa. De allí descenderemos dirección suroeste para llegar como punto culminante a los pies del Everest, en el monasterio más alto del mundo, el viejo Rongbuk, en un recorrido sobrecogedor por el techo del mundo, en medio de un paisaje árido y helado, y con montañas de más de 8000 metros como telón de fondo. Disfrutad de ello, llevaros en vuestro interior esta amplitud, esta atmósfera, estos paisajes, su gente y, sobretodo, la energía que subyace en un territorio como el Tíbet.

 


 

  1. Salida del aeropuerto de origen
  2. Llegada a Nepal
  3. Katmandú –  vuelo a Lhasa
  4. Lhasa (Norbulinka, Deprung y Nechung)
  5. Lhasa – Monasterio de Ganden – Monasterio de Drigung Til – Terdrom
  6. Terdrom – Monasterio de Reting
  7. Reting – Lago Nam-tso
  8. Nam-tso – Shigatse
  9. Shigatse – Tingri Shelkar
  10. Tingri – Monasterio de Rongbuk (campo base del Everest)
  11. Campo Base del Everest – Monasterio de Sakya
  12. Sakya – Gyantse
  13. Gyantse – Lhasa
  14. Lhasa (Potala, Jokhang y Barkhor)
  15. Lhasa – vuelo a Katmandú
  16. Día libre – Vuelo de regreso
  17. Llegada al aeropuerto de origen